I Congreso Nacional de Delegados de Protección de Datos (DPD)

El pasado jueves, 24 de enero, se celebró el I Congreso Nacional de Delegados de Protección de Datos (DPD), organizado por la editorial Wolters Kluwer.

Por María del Aguila – Responsable de proyectos Audisec

El Congreso estuvo muy acertadamente organizado en forma de mesas de debate, donde el moderador dirigía a los tres ponentes, proponiéndoles preguntas al respecto acerca de los diferentes temas que se trataron, con un resultado interesante a la par que ameno, y donde se trataron, entre otros, el papel y la responsabilidad del DPD en el marco de la nueva normativa de protección de datos (Reglamento General de Protección de Datos y Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales), así como los roles, objetivos y retos de esta nueva figura en diferentes contextos de negocio: legal, administraciones públicas, publicidad y marketing, banca y entidades aseguradoras, sector salud, tecnología y big data…

Como punto común a todas las mesas, formadas por interesantes y conocidos profesionales del sector, pudimos palpar, con carácter general, que existen algunas coordenadas comunes:

  1. Todos los DPD, de todos los sectores, se encuentran inmersos es una espléndida aventura que inicia ahora sus pasos y que aún no tiene definidos todos los retos y objetivos que se pueden llegar a presentar.
  2. Hay un mar de dudas y debates abiertos acerca de la figura del DPD:
    1. su independencia,
    2. su posición,
    3. sus funciones,
    4. su responsabilidad,
    5. la necesidad de su nombramiento en algunos casos,
    6. su formación,
    7. su interinidad en la empresa o su externalización
  3. El respeto a la figura del DPD en cualquier tipo de entidad debe formalizarse en una cultura de privacidad (y de Compliance, añadiríamos) en las empresas/AAPP.

Varios interesantes debates abiertos que así permanecieron: ¿DPD interno o externo?, ¿único o colegiado?, ¿cuál debe ser su formación y su capacidad? A lo largo de la jornada se definió al DPD como multidisciplinar, en constante formación, líder, de raza y hasta astronauta. Una especie de super-héroe que tiene que ser capaz de ser el interlocutor ideal con todas las partes, incluyendo la autoridad de control, y, en realidad, cuyo perfil aún necesitamos aterrizar algo más.

Quizás, cuando dentro de unos años, vayamos al segundo, tercer, cuarto Congreso de DPD’s, podamos tener más definidos algunos conceptos, aunque lo cierto es que siempre hay que empezar por algún sitio y de todo eso es lo que se trató en tan interesante sesión.